viernes, 17 de septiembre de 2010

"Escapemonos" me dijiste un día. Parecía que ni lo pensaste, y sentías orgullo de tu espontaneidad. Me dijiste que querías escapar del asfalto. Me dijiste que ya no querías ser presa de la rutina cuadrada. Me dijiste también que querías conocer el mundo y todos sus cielos. No te preocupaba ni el cómo ni el dónde, sólo te concentrabas en el cuándo y en el quiénes: vos y yo en ese preciso instante. Después todo el mundo podría pertenecernos si así lo queríamos. "¿Y el por qué?", te pregunté yo. "Porque quiero ver el sol reflejado en tu sonrisa todos los días", fue lo que me contestaste.
Me tomaste de la mano y no me dejaste respirar. Comenzaste a correr y el viento en la cara te extaciaba. No podías parar de reír. Yo te seguía con una clara expresión de sorpresa reflejada en el rostro, preguntándome qué nos depararía nuestro futuro. Pero luego me di cuenta que no me preocupaba, que si correr días enteros tomados de la mano era necesario para hacerte feliz, entonces yo lo haría con gusto.
"Escapemonos" te dije yo.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Si supieras lo mucho que me afectó, las noches de insomnio que me costaste y el apetito que me hiciste perder. Si pudieras enterarte de la angustia que me provocaste vos y todo lo que pasó. Si pudiera hacerte entender el asco que sentía por mí misma después. Si pudiera expresar con palabras el arrepentimiento, sé bien que éstas no serían suficientes.
Si tan sólo fueras consciente de las ganas que tengo de pedirte perdón.

viernes, 27 de agosto de 2010

Los pies golpean con fuerza el asfalto caliente. Las piernas cansadas se esfuerzan por llegar un poco más lejos. Los brazos se agitan con fuerza, inapacibles. Las gargantas hinchadas y enrogecidas se hacen escuchar. El sol golpea sobre las cabezas siempre en alto. Las frentes sudadas luchan contra el abatimiento. Las miradas brillantes buscan el horizonte. El espíritu inagotable se eleva radiante entre la multitud persistente. Las manos curtidas asen con fuerza las banderas, y éstas ondean victoriosas muy cerca del cielo.
Cientos de almas luchadoras. Cientos de almas inagotables. Cientos de almas con esperanza. Cientos de almas fabricando su futuro

lunes, 9 de agosto de 2010


Quiero volar,
lejos de aquí escapar.
Dime mi bien,
¿quién me llorará?
si me dan alas y echo a volar.
Quiero dormir,
no quiero despertar.
Quiero ser la lluvia al otro lado del cristal
quizás alguien me espere
en la oscuridad...
quiero volar.

sábado, 24 de julio de 2010

Es una satisfacción particular pero igualmente similar a otras. Es un placer comparable a un abrazo sincero, a una sonrisa espontánea. También es bastante parecido a reconocer una cara amiga en una multitud desconocida.
No tiene nada que ver al placer de rascarse o al de bostezar mientras nos estiramos, no. Y ni hablar de correr a toda velocidad y con los ojos cerrados, eso tampoco. Es más bien como bailar sin seguir el ritmo de la música, como comer nuestra comida favorita o saber que podemos dormir hasta tarde.
Es una de esas cosas super chiquititas que no te dan tiempo a disfrutarlas del todo como corresponde. Es algo efímero, pero que podemos lograr que dure para siempre.

Es la alegría de escucharte reír de nuevo.

martes, 13 de julio de 2010

No importa la hora, el lugar, ni las circunstancias, vos vas a salir.
No importa que sea con llantos o con risas, vos vas a salir.
No importa si es solo o acompañado, vos vas a salir.
No importa que sea con esfuerzo o al azar, vos vas a salir.
Te prometo que vas a salir.

domingo, 4 de julio de 2010

Si el equilibro es Dios, y el equilibrio murió...
¿qué pasó con Dios?